Los murales de Portugalete

PORTUGALETE UN BARRIO LIGADO A UNA ASOCIACION

En 1973 iniciamos la actividad de la Asociación, legalizada en 1974, con el objetivo inmediato de defender el barrio del fatídico Plan Parcial de Ciudad Lineal (1972).

El barrio se había formado desde los años 40, en gran parte con población inmigrada que construyeron con su trabajo y sudor sus casas, en el antiguo pueblo de Canillas, al margen de la Ciudad Lineal de Arturo Soria. El Plan Parcial cruzaba sobre el barrio dos autopistas, arrasándolo y expulsando a sus habitantes.

La Asociación, con el impulso de una comunidad cristiana, se situó inicialmente en un modesto local de una parroquia provisional y más allá de la defensa contra el Plan Parcial nos enfrentamos a la realidad del barrio, con más de 200 infraviviendas (algunos casos ya legendarios como el de los “patios del abogado”), y con la carencia casi total de servicios urbanos. Se planteó el lema de “VIVIENDAS PARA TODOS, PRONTO Y AQUÍ”, y la exigencia de la dotación de servicios y por encima de todo la de CREAR BARRIO, CREAR COMUNIDAD.

Formamos para ello un fuerte equipo activo, con amplia solidaridad del barrio y muy especialmente de la gente joven y una poderosa colaboración de abogados, arquitectos, artistas plásticos, escritores, cantantes, profesionales sanitarios, psicólogos, educadores, y otros, y mantuvimos en tiempos difíciles una permanente acogida y colaboración mutua con fuerzas políticas y sindicales que quedaban fuera de la legalidad de la dictadura.

Emprendimos  acciones de impulso a la convivencia solidaria, como las Fiestas del Barrio, y dentro de ellas la clamorosa creación de los MURALES DE PORTUGALETE unida a una gran variedad de movilizaciones de reclamación y protesta e intervinimos, como hemos intervenido siempre, con innumerables escritos y alegaciones ante los Ayuntamientos de todo color desde el tiempo de Franco hasta ahora.

Fotografia-de-Santos-Cirilo

 LA CASA DEL BARRIO- LA CULTURA Y LA CALIDAD DE VIDA VECINAL

En el 75 iniciamos el traslado a un nuevo local alquilado, en el que con el trabajo solidario de todos se construyó la CASA DEL BARRIO, la obra más grande de la historia asociativa. Y en ella o desde ella, con la colaboración de todos, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, un amplio abanico de actividades culturales y sociales: talleres de cerámica, dibujo, pintura, pintura, cine- forum, teatro, danza, charlas sobre política, ciudadanía, mundo laboral, sexología, cultura, cuestiones jurídicas y fiscales, natación (centenares de niños a lo largo de los años), e incluso atención sanitaria en los primeros tiempos, escuela de alfabetización, Club de la Amistad, Club Infantil, convivencias con niños y adultos, viajes y excursiones (memorable la que desplazó a Mallorca a 214 personas).
En lo urbanístico los logros, a veces parciales, se fueron sucediendo a lo largo del tiempo: pavimentación, agua, alcantarillado, unido a la liberación de las “contribuciones especiales”, alumbrado, transporte (la primera prolongación del metro desde Alfonso XIII, el primer autobús- número 87).

img051Se eliminó finalmente la más grave amenaza con el Plan General de Urbanismo de 1985 que definió el barrio con Ordenanza de Vivienda Unifamiliar. Quedó solamente un polígono (Portugalete III) con mucha menor afectación, cuya gestión ha ocupado hasta tiempos recientes.

Además se obtuvo la asignación de parcelas municipales que dio lugar a la primera cooperativa vecinal de vivienda, y a bloques de vivienda social, con solución para más de 100 personas.

 

 LA GESTIÓN DEL SIGLO XXI

Llegado el año 2000, eliminados los problemas básicos, tanto el nivel de las reivindicaciones como las circunstancias habían cambiado. Fue necesario abandonar la que era Casa del Barrio y tuvimos que situarnos fuera de él, en un pequeño local.
Desde él establecimos como sustitución de las Fiestas ya imposibles los  ENCUENTROS CULTURALES DE PORTUGALETE, cuyo décimo aniversario celebramos, y la  apertura a necesidades de enorme importancia pero que desbordan el ámbito del barrio, y para ello cooperamos con las demás asociaciones del distrito en la Coordinadora y el Foro de Hortaleza (así como con la Federación en la que nos integramos desde los primeros tiempos), interviniendo muy directamente en la redacción del Catálogo de Necesidades, que sirve de base para la Agenda 21, y con ello defendimos la Casa de Campo de Valdebebas, el cierre del anillo del ferrocarril de cercanías, el diseño del Gran Paseo del Canal, la implantación de un Centro de Salud, (ya finalmente construido en Machu Picchu), la ayuda en la gestión del ITE, la defensa ante Ordenanzas abusivas, como la llamada de los “Vados”, y de modo permanente ejercer la participación ciudadana dentro del Ayuntamiento en los Consejos y luego en el Consejo territorial y sus Comisiones.

img044-001También esta fase ha terminado. El barrio ha cambiado radicalmente. La misma Ordenanza del Plan, modificada en el de 1997, ha abierto la entrada al mercado especulativo, ha convertido a Portugalete en un barrio de lujo, hace imposible obtener un local en el barrio y ha dado lugar a una nueva expulsión de la población (aunque en condiciones bien diferentes). Con un equipo activo reducido al mínimo y con las subvenciones municipales también insuficientes, llegamos a la disolución de la Asociación en 2008 .

En esta situación continuamos contando con la amistosa ayuda de la Asociación Vecinal de Villa Rosa que ha acogido una Comisión de Portugalete, desde la que seguimos trabajando en la misma línea, según las posibilidades. Villa Rosa se ha hecho cargo del patrimonio residual y del importante archivo y ha asumido plenamente la continuidad de los Encuentros Culturales Portugalete y de las gestiones en defensa del barrio.

 

LOS MURALES DE PORTUGALETE

El verano del 75 preparando la organización de las fiestas, Arcadio Blasco que en aquellos tiempos vivía en el barrio y era el presidente de la Asociación de Artistas Plásticos, propuso realizar la mayor perfomance colectiva de la historia del arte. La mayoría del barrio participó aportando con entusiasmo lo que cada uno podía. Las madres acercaban una tortilla, los vecinos de todas las edades pintábamos mientras los pintores nos enseñaban a mezclar los colores y a mirar, sobre todo a mirar las cosas con otra perspectiva.

Aquel junio del 75 convirtió un barrio de casas bajas en un museo de arte contemporáneo, cuando muchos no sabíamos ni siquiera que existían. Pero además creó las bases para que la Asociación comenzara a ser el motor del cambio en una sociedad dormida. Se consiguió paralizar el Plan Parcial y se organizó el primer taller escuela de artes plásticas. Carmen Perujo nos enseñó a levantar piezas de barro en el torno. Agar Blasco nos enseñó a realizar telares. Los sábados por la mañana cocíamos las piezas en Majadahonda en el taller de Carmen Perujo y Arcadio Blasco.

Desde aquel momento la Asociación generó una gran actividad Cultural, como un elemento mas en la lucha por la Democracia y por la mejora de las condiciones de vida en los barrios, realizando proyecciones de cine, recitales de música, charlas sobre los temas de interés, recitales de poesía, y las fiestas que siempre fueron punteras en el distrito.