Los “domingueros”

2014-01-02 11.40.28Domingueros
En 1955, los dos barrios pasaron a formar parte del distrito de Chamartín. En el proceso, Canillas fue objeto de una profunda remodelación y reorganización territorial. Algunas partes de su territorio fueron segregadas e incorporadas a otras unidades administrativas. Los suburbios pasaron a formar parte de Avenida de América; Ciudad Lineal se agregó a Ventas, y otras zonas pasaron a Progreso y Prosperidad. La colonia Parque del Conde de Orgaz fue promovida entre Ciudad Lineal y Avenida de América por la familia Cavero, propietaria de la Compañía Urbanizadora El Coto. Ofrecieron a las élites sociales un estilo de vida alternativo en una urbanización cerrada por un muro, vigilada, con espacios ajardinados, servicios y zonas comunales.

En 1956 se empezaron a construir los poblados dirigidos de Canillas y Manoteras (este con bastante más calidad que el anterior). A pesar de los ambiciosos cálculos que hizo el Estado, apenas construyeron, en 15 años, 2.500 viviendas en bloques colectivos. El Gobierno promovió la autoconstrucción como alternativa al chabolismo. El que aportaba su fuerza de trabajo evitaba pagar la entrada de la casa. Eran conocidos como los ‘domingueros‘ porque era el día en que hacían esta prestación. Por supuesto, sin ningún tipo de medidas de seguridad. El arquitecto Luis Cubillo de Arteaga aportó la parroquia de Nuestra Señora del Tránsito con formas triangulares que querían recordar la Trinidad. Los vecinos se desplazaban a Madrid en el tranvía 70. 

IMG_30721043726279José María Julián, miembro de la asociación de vecinos de Portugalete, vive en la zona desde 1960. Recuerda las carencias de luz, agua y alcantarillado que sufría gran parte del distrito. En 1961 llegaron los planes de absorción de chabolas. Franco pretendía construir 1.100 viviendas en Hortaleza para acoger a otras tantas familias de inmigrantes y ciudadanos que vivían aún en cuevas. La UVA de Hortaleza, incluida en el Plan de Urgencia Social, contemplaba una parroquia filial, una guardería, centros educativos y sanitarios, comercios, servicios administrativos, casa de baños, buenos accesos, zonas verdes y alumbrado.  En la práctica muy poco de lo pintado se materializó. Además, la propia orografía del terreno puso en problemas a los arquitectos. Se creó la parroquia de San Martín de Porres en lugar preeminent, se adecuaron algunas zonas verdes y se construyó una red de alcantarillado conectado a la depuradora de Manoteras. Como en las anteriores, estas casas estaban proyectadas para unos años y aún algunas siguen en pie, aunque el desalojo, derribo y realojo está en marcha.